Luis Landeros deja la banca Unión San Felipe y apunta contra Raúl Delgado
A través de un escueto comunicado emitido la tarde de este miércoles, Unión San Felipe confirmó el término de la relación contractual con el director técnico Luis Landeros y su ayudante Germán Moya, poniendo fin a un proceso marcado por los malos resultados y una creciente tensión interna en el club aconcaguino.
“El Directorio del Club Deportivo Unión San Felipe SADP comunica que acordó poner término a la relación contractual con el director técnico Luis Landeros y su ayudante, Germán Moya”, señaló la institución a través del comunicado difundido en redes sociales.
Asimismo, el club informó que el primer equipo será dirigido de manera interina por Esteban Carvajal y Ricardo González, mientras que Fabián Venegas asumirá la preparación física del plantel.
La salida del entrenador se produce apenas un día después de las duras declaraciones del propietario del club, Raúl Delgado, quien cuestionó públicamente el trabajo del cuerpo técnico tras la goleada sufrida ante San Luis de Quillota.
Lejos de guardar silencio, Landeros respondió con dureza a los dichos del dirigente, acusándolo de intentar “hacer daño” y criticando la forma en que se manejó la situación.
“Me sorprendió muchísimo. He tenido siempre una comunicación formal, responsable y profesional. Me cuesta comprender ciertas lógicas y muchas imprecisiones dentro de lo que él comenta. Llevo 20 años en esta profesión y jamás había vivido algo así”, expresó el ahora ex entrenador del Uní-Uní.
El técnico aseguró además que nunca tuvo conflictos graves ni con directivos ni con planteles durante su carrera, calificando esta experiencia como inédita y desgastante.
“Yo siento que hay una intención particularmente de hacer mucho daño. No lo leo de otra manera”, afirmó.
Landeros también defendió el trabajo realizado junto a su cuerpo técnico, señalando que el plantel fue conformado directamente por la dirigencia y que existieron limitaciones importantes para competir.
“Hicimos nuestro máximo esfuerzo profesional con un equipo completamente diseñado por el club. El plantel tenía solo 19 jugadores profesionales, había pocas variantes y además comenzamos tarde la pretemporada”, explicó.
En esa línea, reveló que solicitaron refuerzos antes del cierre del libro de pases, pero que desde la dirigencia se les informó que no existían recursos para contratar a los futbolistas que pretendían.
Respecto a los rumores sobre un camarín quebrado, Landeros descartó una ruptura total con el plantel y aseguró que incluso sostuvo reuniones con los capitanes en busca de soluciones antes de concretarse su salida.
“El que no juega siempre está molesto con el técnico, eso es normal en el fútbol. Pero no había una relación quebrada”, sostuvo.
Finalmente, el entrenador reconoció que el principal objetivo trazado al asumir en enero era mantener la categoría, considerando el complejo momento institucional y deportivo que atravesaba el club.
Con la salida de Landeros, Unión San Felipe profundiza una crisis deportiva que lo tiene en los últimos puestos del campeonato y con un ambiente cada vez más tensionado entre dirigencia, cuerpo técnico e hinchas.

